El error más común en La Pintana es asumir que cualquier suelo compacta igual. Se trae material de relleno, se pasa el rodillo y a los seis meses aparecen asentamientos. La diferencia entre un relleno estable y uno fallado está en la energía de compactación y el contenido de humedad. Nosotros ejecutamos el ensayo Proctor, tanto en su versión Normal como Modificada, para darle a la obra el dato exacto de densidad seca máxima. Sin ese número, el control de compactación en terreno con densidad cono de arena es una apuesta, no una verificación técnica. En suelos limosos como los del valle del Maipo, este ensayo es el punto de partida obligatorio para cualquier movimiento de tierra.
Un Proctor mal ejecutado en suelo limoso produce densidades de laboratorio imposibles de replicar en terreno.
